1.Lavar y secar las pieles de naranja (evitando la parte blanca)
2. Deshidratar la piel: secar en el horno a 70-90 ºC durante 30 - 60 minutos (removiendo cada 15 minutos)
3. Triturar y moler las pieles secas para obtener una textura fina
4. Mezclar el producto en polvo obtenido con sal gorda: 1 parte de naranja por 4 de sal
5. Envasar la sal aromatizada en un tarro hermético
Puedes guardar las pieles de naranja que te sobren cada día en un tupper en la nevera y secarlas al cabo de varios días cuando hayas acumulado suficiente cantidad. Otra idea de reutilización es introducir las pieles secas en una botella o tarro de cristal hermético y llenarlo de aceite de oliva. Espera al menos 3 semanas antes de comenzar a consumir tu aceite aromatizado obtenido.